Llegar a los 500 jonrones
fue algo grandioso y los 600 están a la vuelta de la esquina, pero Sammy Sosa
no se conformará con menos de 700 vuelacercas en su carrera en las Grandes
Ligas.
"Quiero llegar a los 700 jonrones para luego ir detrás de la marca de todos
los tiempos", dijo Sosa a su llegada a República Dominicana.
La marca vigente de cuadrangulares en las ligas mayores está en poder de Hank
Aaron, quien superó la verja 755 veces en su carrera de 23 años con Milwaukee
y Atlanta.
Pero con un Barry Bonds, jardinero de los Gigantes de San Francisco, que ha
pegado 658 vuelacercas y no luce desmejorar su juego es poco probable que la
marca de Aaron se mantenga por mucho tiempo.
En la próxima temporada, Bonds buscará eclipsar a su legendario padrino,
Willie Mays, quien ostenta la tercera mayor cantidad de jonrones, con 660, y
convertirse en el tercer pelotero que alcanza los 700. Babe Ruth, con 714, es
el otro.
Sosa, quien cumplió 35 años en este mes, ha pegado 539 cuadrangulares en su
carrera de 15 temporadas, desplazando al místico Mickey Mantle del décimo
lugar de la lista de los mejores.
Sosa necesitará promediar 40 jonrones en las próximas cuatro temporadas para
conseguir la franja de los 700.
Esto no parece algo tan difícil si se toma en cuenta que el dominicano lidera
las ligas mayores con 332 jonrones en los últimos seis años, un promedio de 55
por temporada.
Pero la historia dice que los jugadores comienzan a declinar cuando superan la
barrera de los 35 años.
Sin embargo, el mito ha sido enterrado por Bonds, quien ha pegado 247 jonrones
en cinco temporadas desde su cumpleaños 35, un promedio de 49 por temporada.
En el 2001, Bonds pegó 73 jonrones para establecer una marca de todos los
tiempos, superando los 70 que tuvo Mark McGwire en 1998, cuando se enfrascó en
una histórica batalla jonronera con Sosa.
El mes pasado, Sosa decidió no ejercer una cláusula en su contrato que le
hubiera convertido en agente libre. El movimiento garantiza que Sosa jugará al
menos dos años más con los Cachorros de Chicago en el estadio Wrigley Field,
un parque ideal para los bateadores de poder.
Cuando finalice su contrato actual, Sosa tendrá 37 años de edad y entonces
podría optar por ir a la Liga Americana, en donde podría extender su carrera
como bateador designado y jardinero ocasional.
"Me gustaría terminar mi carrera con el uniforme de los Cachorros, pero no
quiero preocuparme por donde jugaré en el 2006. Lo que sé es que jugaré en
Chicago en el 2004 y el 2005", dijo Sosa.
FIESTA DE GRANDES LIGAS: Desde que se convirtió en uno de los jugadores
más populares de la historia del béisbol en 1998, cada cosa alrededor de Sammy
Sosa ha sido extravagante, incluyendo sus cumpleaños.
En la celebración de su cumpleaños número 35, Sosa reunió en su casa a cientos
de personalidades, incluyendo beisbolistas, artistas, políticos y hasta el
Comisionado de Grandes Ligas, Bud Selig.
El cumpleaños de Sosa, celebrado en la residencia que posee el jugador en el
exclusivo complejo turístico Casa de Campo de La Romana, al este de Santo
Domingo, fue más parecido a una fiesta hollywoodense que a una celebración
dominicana.
La cantante norteamericana Mia y dos bandas dominicanas de merengue amenizaron
la fiesta que se extendió desde la noche del sábado hasta cerca de la mañana
del domingo.
Entre los asistentes al evento se encontraba el gerente general de los Expos
de Montreal, el también dominicano Omar Minaya, quien firmó a Sosa al
profesionalismo para los Rangers de Texas.
Además el Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el 2003, el torpedero de
los Rangers Alex Rodríguez.
También los jugadores de los Cachorros Moisés Alou, Aramis Ramírez y Juan
Cruz, Carlos Zambrano, Eric Karros y Mark Grudzielanek.
El inicialista de los Astros de Houston, Jeff Bagwell, y el instructor de los
Cachorros, Billy Williams, estuvieron presentes.